I
Los hombres y sus mentes, los hombres y sus almas, cada uno se deja llevar por sus sentimientos y si no es así se dejan llevar por sus pensamientos,
Pobres los hombres que de tanto pensar quedan en la nada, mientras que los demás dejan su cuerpo bailan por esa revolución de sensaciones del alma.
Pobres los hombres que quieren ser maquinitas mentales, taladrándose de palabras su cabeza, dejando esconder esa alma.
Pobres los hombres que giran en ese eje sin salida, que no llegan a ninguna puerta de salida
Pobres los hombres que contienen sentimientos que de ellos se apiaden y que en algún momento exploten
Como puede ser que sus mentes no los dejen estar acá hoy ahora, en este mismo instante contentos de por estar respirando este aire.
Como puede ser que sus pensamientos lo enrollen tanto dejando de su corazón no se dedique al canto
Como puede ser que esas mentes dirijan la batalla con tantas armas cuando el alma solo quiere cantar a alba.
Como puede ser que el hombre no tenga razón de ser más allá de esas palabras absurdas en su cabeza.
II
Hombre despierta tu día es, tu tiempo es hoy
Trata de sacar todo aquello de tu mente, trata de gritar fuerte como el viento,
Trata de sonreír a la vida por el tan solo hecho de sonreír,
el Sol te saluda, y la Luna te abraza
las estrellas te guían, y a la vez te cuidan.
Las nubes son pasajeras, y en la vida todo termina
estamos acá en tiempo y espacio, pero somos infinitos en el universo
explotemos nuestro espacio terrenal, salgamos a correr o a caminar
alcemos los brazos y abracemos el aire
escucha el susurro de del viento que te endulza con su plumaje.