lunes, 29 de octubre de 2012

Sabíamos


La luna eterna y sincera sabia que pasaría  el cielo y las estrella también, el universo y mis sueños me lo habían susurrado.
Y yo había trazado pequeñas lineas, con esa vaga imagen que se retoma en mi cabeza.
La energía que pasaba por nuestras áureas, las risas que sonaban al compás y las miradas, que aunque sean mínimas sabemos que están. Porque cuando nos miramos sabemos la verdad, sin embargo son esquivamos,
apenas se escapan tímidos los ojos buscando encontrarte, encontrarlos por tan solo instante. Y quizás sea lo mejor en este momento, o no sea nuestro momento.
Mientras sigo acá, seguimos acá, siempre acá.
Luego una gota explota en mi mano, en mi cabeza, en mi mejilla, sin hacerse esperar, el agua que limpia, el río que crece y se lleva, la lluvia que grita sabia. Dejando tantas cosas atrás  lavando nuestras caras, mentes y almas. Armonizando, aclarando, serenando.
Para que nuevamente salga el sol, los pájaros canten, las nubes se vayan y la sonrisa se asome.