Quisiera detener por tan solo un instante mi cabeza y mi alma, mis sentimientos. Detenerme en un segundo y dejar que las palabras salgan por mis oídos, que las frases se desparramen por l suelo y que sean de una vez por todas libres, dejandome tranquila de todo pensamiento, de todo movimiento y latido. Que me dejen de pertubar y molestar, porque ellas cotillean como chusmas de vecindario, como amigas tomando el té, mencionando cada una de las cosas que veo, hago, siento. Pensando si son correctas o no, si debo o no hacerlo, o si esta bien o no lo que siento. Y a pesar que les diga lo mucho que me molestan sus cotilleos me miran de reojo queriendome contestar pero sin palabra alguna, gesto alguno siguen con sus estúpidos cotilleos.
¿Podré parar a estas cotorras de una vez por todas? No lo creo, hasta en este mismo momento danzan sin parar, gozando de mi débil mentalidad.
