Es increíble como mi cuerpo y mi psiquis se unen, como los dos son más razonables que yo en sí.
Hoy pasé por una situación en la que pude comprobar que es lo que quiero realmente, que es aquello que me enseñó mi madre y que quiera o no tiene que ser así. A pesar de que quiera otra cosa, a pesar de que haga e insinúe que las cosas no son como parecen, que yo quiero otra cosa, no son aquello que quiero imaginar, mi realidad es otra, mi personalidad es esa y a pesar de que quiera cambiar, tomar caminos incorrectos a propósito ellos se conjuga para que haga lo correcto. ni siquiera mi consiente es capaz de influir en él.
Por una parte es buen, por otra no, pero ellos saben que es lo bueno para mí, que es lo que en realidad quiero y debo hacer.