Miro por la ventana y veo hojas caer sobre mi vereda, esas hojas amarillentas que dan el placer de que una nueva estación comienza. Donde verás que los árboles van cambiando su color dejando ese verde veraniego para darle la bienvenida a esa gama de amarillos, naranjas, dorados y marrones; donde las hojas caerán sin cesár dejando hasta el mínimo rincón tapado con alguna de sus crujientes láminas; donde al caminar escucharás ese maravilloso y estridente sonido de las hojas quebrandose a tu andar; donde nuestra indumentaria cambiará para poder lucirnos con suéter, jeans y una amada bufanda.